27 de septiembre de 2018

28 de septiembre - Fiesta del Beato Francisco Castelló

Francisco nació en Alicante el 19 de abril de 1914. Pero de familia leridana. De hecho a madre con los tres hijos, una vez se quedó viuda, volvió a aquella ciudad. Estudiante aventajado del Instituto Químico de Barcelona, se traslada a la universidad de Oviedo para conseguir el título de licenciado en ciencias químicas. En Lérida consigue fácilmente trabajo en un complejo químico. Todo este tiempo lo aprovechó para asumir responsabilidades apostólicas y actividades caritativas. Tanto en Barcelona como en Oviedo, y después en Lérida trabajó incansablemente por acercar a los jóvenes al Señor y por ayudar a niños de barrios marginados en sus estudios más elementales. Primero con los padres Jesuitas, pero luego incorporándose a un grupo de Jóvenes de Acción Católica, manifiesta un gran deseo de vivir cerca de Dios y de servir a los más abandonados. En Lérida comenzó a salir con María Pelegrí, Mariona según su forma de llamarla.

El comienzo de la Guerra Civil le encuentra realizando el Servicio Militar. Tenía 22 años, fue apresado la noche del 21 al 22 de julio. Ante un Tribunal Popular confesó: "Lo referente al delito de ser católico, soy muy a gusto delincuente, y si mil vidas tuviera que dárselas a Dios, mil vidas le daría; así que no hace falta que me defienda".

No murió por cuestiones políticas, por ideología alguna, por defender un sistema. La única razón para morir fue su fe. Su profunda fe en Cristo y su amor a la Iglesia. Tras conocer el veredicto de su muerte, tuvo la oportunidad de escribir tres cartas. Una a su director espiritual, el P. Román Galán, S.J. quien fue compañero suyo de estudios en Barcelona.: "Estoy tranquilo y contento. Muy contento. Espero estar en la Gloria dentro de poco rato. Renuncio a los lazos y placeres que puede darme el mundo y el cariño de los míos. Doy gracias a Dios porque me da una muerte con muchas posibilidades de salvarme". La segunda a su tía, con la que vivían los tres hermanos desde que se quedaron huérfanos, y a sus hermanas: "La providencia de Dios ha querido escogerme a mí para víctima de los errores y pecados cometidos por nosotros. Yo voy con gusto y tranquilidad a la muerte. Nunca como ahora tengo tantas posibilidades de salvación. Ya terminó mi misión en esta vida. Ofrezco a Dios los sufrimientos de esta hora. No quiero que lloréis. Es lo único que os pido. Estoy muy contento". Y la última y más emocionante a Mariona, su novia: "No puedo sentir pena alguna por mi suerte. Una alegría extraña, interna, intensa, fuerte, me invade. Quisiera hacerte una carta triste de despedida pero no puedo. Estoy todo envuelto en ideas alegres, como de un presentimiento de la gloria".

Murió a las pocas horas. A los verdugos les dijo, justo entonces: "¡Por favor, un momento! Os perdono a todos, y hasta la eternidad".

Pío XI, al leerlas, comentó: "No. No puedo desprenderme de ellas. Las cartas de este hijo debe guardarlas el Padre" y completó: "Será este joven uno de los primeros mártires de España y el modelo de los jóvenes de Acción Católica del mundo. Así saben morir nuestros hijos de la noble España".
Publicado por: Acción Católica General de Madrid - jueves, septiembre 27, 2018

9 de agosto de 2018

Aborto: Ahora, más que nunca, guerreros de la vida


El 8 de agosto de 2018 el senado argentino ha votado en contra de la ley del aborto. Ha sido una dura lucha que ha partido en dos la sociedad civil argentina. Pañuelos azules y verdes se han enfrentado en las calles.

A continuación reproducimos un artículo de Christian Viña, Sacerdote de la archidiócesis de La Plata, Argentina publicado en Infocatolica.

María, una muy pobre feligresa de una de mis parroquias, cuando el gobierno promovió la legalización del aborto, me pidió entre lágrimas que jamás dejase de defender a los más frágiles; y que no permitiese que se utilizara a las mujeres pobres para promover el crimen abominable de los niños por nacer. «María y Madre comienzan del mismo modo –le contesté-. Quedate tranquila, hija, yo soy sacerdote del Hijo que María tuvo la felicidad y la valentía de tener. Y que me manda a ser soldado de la Vida en abundancia (Jn 10, 10). Solo para Él trabajo; y mi única candidatura es al Cielo».

El llamado debate –nunca más impropia esta palabra, pues la vida no se discute, se defiende- sobre el aborto en Argentina ha dejado bien en claro que ahora, más que nunca, debemos ser guerreros de la vida; que el propio Cristo nos regaló con su muerte y resurrección. Los resultados de la votación en el Senado –donde el líder de los abortistas llegó a confundir a David con Moisés-, entonces, hay que tomarlos como circunstanciales. La aritmética legislativa –bien lo sabemos- con excesiva frecuencia no respeta las más básicas normas morales. Por eso, para ella, lo que ahora es bueno puede ser malo en cualquier momento; y lo que ahora es malo puede ser bueno en la próxima renovación legislativa. Especialmente si el verde del dólar hace sentir su peso; como quedó recientemente demostrado.

¿Debemos festejar, entonces, que el Senado rechazó la ley del aborto? Ciertamente que sí, y con auténtico entusiasmo. Pero, al mismo tiempo, no debemos dormirnos en los laureles que, claro está, no supimos conseguir. Pues, por encima de cualquier triunfalismo, hay que pedirle al Señor: no nos glorifiques a nosotros, glorifica solamente a tu Nombre (Sal 115, 1).

Pasado este combate debemos comprender que la batalla continúa. Porque estamos, ni más ni menos que ante la batalla final (Ap 20, 7 – 10); que, como queda visto, tendrá como uno de sus principales blancos al matrimonio y a la familia.

Debemos preguntarnos, también, qué hemos hecho para llegar a esta situación. ¿No habrá llegado el momento de una auténtica revolución moral, que cambie las estructuras institucionales, y que coloque en el gobierno a los auténticamente virtuosos, que sepan defender en serio la vida y la familia; y, en consecuencia a la Patria?

Queda en claro, de cualquier modo, que después de este 8 de agosto de 2018 ya nada será igual. Los sacerdotes hemos visto, llenos de gozo, el despertar del gigante dormido de los laicos que, guiado por no pocos de nosotros, sus padres, demostró su mayoría de edad; y su firme voluntad de jugarse por Aquel que hace nuevas todas las cosas (Ap 21, 5). Hemos visto, también, que podemos argumentar en defensa del niño por nacer con razones científicas, jurídicas, geopolíticas, sociológicas, y psicológicas; y demostrar que el fundamento teológico asume a todas ellas y les da su absoluta plenitud. Y que Dios no niega absolutamente ninguna libertad auténtica, sino que es el último garante de la verdadera libertad.





Ha quedado en claro, asimismo, que el ataque exterior sufrido por Argentina por las multinacionales del aborto, y los mandamases financieros del Nuevo Orden Mundial, acentuó notablemente la así llamada grieta que nos divide como país. Que, por supuesto, es muy lamentable. Pero mucho más penosos son la masacre de los niños por nacer; y el abismo definitivo, infinitamente más profundo que esta grieta, que separa al Cielo del infierno (Lc 16, 26).

Ha quedado en claro, igualmente, que nos espera una enorme labor para educar a nuestros niños y jóvenes, particularmente, en una nueva cultura de la Vida, en la que ningún hijo de Dios sea visto como descartable. Y que todos los argentinos tomemos definitivamente conciencia de nuestra dignidad; que no está en liquidación ni secuestrada por los poderes del dinero, al servicio del exterminio de los pobres, y no de la pobreza.

Claro que sí, la ola celeste llegó para quedarse. Hoy ha tomado carta de definitiva ciudadanía entre nosotros. Que ese celeste, que la Virgen María regaló a la Argentina, brille para siempre en nuestro suelo. Llegue, en esta hora, también, nuestro abrazo fraterno y emocionado a los cristianos de distintas comunidades eclesiales, a los creyentes de otras religiones y a los hombres de buena voluntad, que codo a codo comparten con nosotros la causa provida. Y nosotros, los católicos, con humildad y sin complejos, mayoría en Argentina, sintámonos honradamente abanderados de esta causa. Auténtica vanguardia de una mayoría que, gracias a Dios, dejó de ser silenciosa…

+ Padre Christian Viña

Cambaceres, 9 de agosto de 2018.

Memoria de Santa Teresa Benedicta de la Cruz.
Publicado por: ACGdeMadrid - jueves, agosto 09, 2018

8 de julio de 2018

Campamentos 2018 del Sector de Infancia (I)

Hace una semana comenzaron los campamentos del sector de infancia de la Acción Católica General de Madrid.

Los campamentos se desarrollan en Gavilanes, provincia de Ávila. Están en el mismo término municipal pero en tres campamentos diferentes:

CAMPAMENTO GAVILANES I.0: 4º y 6º de Primaria

CAMPAMENTO GAVILANES I: 1º y 2º de ESO

CAMPAMENTO GAVILANES II: 3º y 4º de ESO

Para seguir las actividades os aconsejamos consultar el Twitter del sector de infancia.













Publicado por: ACGdeMadrid - domingo, julio 08, 2018

14 de junio de 2018

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Fin de curso sector de adultos - Cerro de los Ángeles



Esta tarde el sector de adultos de Acción Católica General de Madrid ha celebrado el final del curso con un acto el Cerro de los Ángeles.

Este acto no solo era para los miembros de Acción Católica también estaban invitados laicos de parroquias de la diócesis que han querido acompañarnos.

Hemos comentado a las 19:00h. con el rezo del rosario. Posteriormente hemos celebrado la Santa Misa, presidida por nuestro obispo auxiliar D. Santos Montoya y concelebrada por nuestro consiliario diocesano D. Diego Figueroa y el resto de consiliarios que han venido con sus parroquias.

Al final de la Eucaristía, la nueva responsable de adultos, Esther Prieto ha dirigido la oración de consagración al Sagrado Corazón de Jesús con la que damos por concluido este curso y comenzamos a hacer planes para el próximo.






Oración de consagración al Sagrado Corazón de Jesús
Señor Jesús, que muerto como roca en la cruz, abriste el manantial de tu cuerpo del que brotan los dos grandes sacramentos, el agua y la sangre. Kyrie, eleison.

Señor Jesús, que por las corrientes que fluyen de tu costado nos recuerdas que fuimos rescatados y salvados, por el ejercicio de tu ministerio sacramental y la ofrenda de tu cuerpo como víctima propiciatoria, Kyrie, eleison.

Señor Jesús, cuyo corazón herido por nuestros pecados se ha abierto lleno de gracia y verdad en favor de los hombres. Kyrie, eleison.

Señor Jesús, la Acción Católica General de Madrid viene ante la imagen de tu Sagrado Corazón para presentarte el curso que terminamos y ofrecerte la intención del próximo, que ya planificamos, para que Tú, que te has manifestado en la cruz con nuestro buen pastor, nos guíes y acompañes.

Nosotros, lo que fuimos consagrados a ti en las aguas del bautismo con un sello indeleble, queremos hoy renovar ante ti nuestro deseo de entregarte lo que somos y lo que hacemos: nuestros centros, dirigentes y trabajos apostólicos; nuestras personas, nuestras vidas llenas de alegrías y tristezas, de trabajos y logros, de dolores, preocupaciones e inquietudes.

También te ofrecemos nuestras comunidades parroquiales, nuestra diócesis y nuestro país, para que reine tu amor sobre todos los hombres. Lo ponemos en tus manos para que sea una ofrenda eterna y recibamos de ti la bendición de Espíritu Santo. Te lo pedimos por intercesión de nuestra Madre, la santísima Virgen María. Amén.




Publicado por: ACGdeMadrid - jueves, junio 14, 2018

30 de mayo de 2018

Nuevo Presidente Diocesano de ACG de Madrid



El 30 de mayo en la Parroquia de Ntra. Sra. de las Delicias de Madrid se ha celebrado la Asamblea Ordinaría de Acción Católica General de Madrid.

En dicha asamblea se ha elegido a Ildefonso Corella como nuevo presidente diocesano.



La asamblea comenzó a las 18:00h. con la Santa Misa en el templo parroquial.

La segunda convocatoria la asamblea ha comenzado con la aprobación del acta de la asamblea anterior.

El presidente actual José Ramón García ha hecho un resumen de las actividades diocesanas realizadas desde la asamblea anterior. También, al ser su última asamblea como presidente ha repasado su labor en estos años, agradeciendo la colaboración por parte de todos los miembros de la asociación. Siendo a su vez respondido por parte de la asamblea con un fuerte aplauso como agradecimiento y aprobación a su gestión a lo largo de estos seis años.
 
Se presentaron las cuentas del ejercicio anterior y fueron aprobadas por unanimidad, así como el presupuesto para el próximo ejercicio.

Se aprobaron los objetivos para el curso que viene, que son:
  •  Seguir trabajando en la extensión de la ACG
  •  Potenciar la iniciación, creando un Equipo de Acompañantes.
  •  Crear medios y procurar espacios para la comunicación entre los tres sectores de la asociación.
La intervención del consiliario ha sido una introducción a la Gaudete et Exsultate.

Posteriormente se ha procedido a la elección de presidente diocesano. Tras la presentación de los candidatos, se ha efectuado la votación por parte de los militantes, resultando elegido presidente Ildefonso Corella. Que ha dicho unas palabras agradeciendo su elección.


La asamblea se ha cerrado con la oración de la Acción Católica General de Madrid.

Publicado por: ACGdeMadrid - miércoles, mayo 30, 2018

24 de mayo de 2018

Día de la Acción Católica en la Parroquia del Sagrado Corazón



CELEBRANDO EL DÍA DE LA ACCIÓN CATÓLICA 2018

El domingo 20 de mayo, solemnidad de Pentecostés, el centro de Acción Católica General de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús celebró por todo lo alto el Día de la AC y del Apostolado Seglar.
Como viene siendo tradición, los miembros de AC se hicieron presentes en todas las eucaristías del domingo para regalar a los asistentes un señalador con oraciones al Espíritu Santo. También se ofrecían a explicar qué es la AC y cómo funciona el centro parroquial.
En la misa mayor de las 13 horas la monición, las lecturas y las preces estuvieron a cargo de varias personas de AC. En la homilía, el párroco exhortó a los fieles a asumir su vocación seglar con responsabilidad y deseos de santidad.
Este año nos hemos reunido casi todos los integrantes de este grupo para comer juntos, incluyendo a D. Raúl, el consiliario parroquial de AC y a D. José María, el párroco. Fue una comida muy alegre y que nos ayudó a conocernos más.
Por la tarde tuvimos un invitado muy especial en la reunión de AC, el consiliario diocesano de ACG, D. Diego Figueroa. En un ambiente muy distendido, D. Diego compartió su vinculación de joven con la ACG y también cómo animaría él a los laicos a acercarse a la AC. Varios de los presentes comentaron cómo la pertenencia a la AC les ha ayudado en estos años (el centro se inició en diciembre de 2013) a compartir su fe, a comprometerse personalmente en las actividades de la parroquia, a crecer en el amor a la Iglesia y a vincular la fe con la vida cotidiana.
En definitiva, un gran día al que no le faltó nada y que sirvió para dar gracias a Dios por ser hijos de la Iglesia y miembros de la ACG.



Publicado por: ACGdeMadrid - jueves, mayo 24, 2018

23 de mayo de 2018

NOTAS PARA EL RETIRO
 Mayo 2018




 El Espíritu Santo y la Virgen María


Si intentamos volver nuestra mirada, en este último retiro, sobre la Madre del Señor, necesariamente tenemos que hacerlo sobre el misterio de la Encarnación del Señor y el anuncio del ángel Gabriel a la Virgen de la elección divina (Lc 1, 26-38). “El don del Altísimo te cubrirá con su sombra”, dice el ángel. La sombra es la gracia del Espíritu Santo, que hace que María pueda recibir ese especialísimo saludo: “Llena de gracia”. Ella encarna, en este misterio, a la Hija de Sión anunciada en el Antiguo Testamento, por lo que ella puede alegrarse con la alegría que los profetas anunciaban.
Nadie más que ella recibe semejante nombre en toda la Escritura; en su nombre hay ese matiz de plenitud, de abundancia, que encontramos en la conocida bendición de Ef 1: “Él nos ha destinado por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, a ser sus hijos, para alabanza de la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en el Amado”. Esa generosidad ha sido concedida a María, de tal forma que cualquiera que busque la plenitud de la gracia en Cristo, la encontrará también a ella, colmada de esa plenitud del Espíritu, para poder ser la madre del Amado. Dios ha colmado a María a priori con la plenitud de la gracia, con la que el cristiano puede ser colmado a posteriori, en la comunión con Cristo.

¿Releo el relato del anuncio del ángel con la admiración de la creación por la predilección sobre María? ¿Puedo encontrarme en esa creación rescatada en la respuesta de María? ¿Cómo experimento la sobreabundancia de Dios, su generosidad conmigo en el orden de la gracia? ¿Experimento el don del Espíritu como vínculo de comunión con María, de su “sí” con todos los míos, los que se dan en la vida de la Iglesia a Dios?

La acción del Espíritu Santo en la Virgen María significa, entonces, que ella ha sido predestinada a una vocación y a una misión únicas en el plan de Dios. Mientras que, en nosotros, el don del Espíritu manifiesta una adhesión a Cristo, que se realiza por los sacramentos, y es fuente de nuestra vida en Él, en María el don del Espíritu es signo de la encarnación del Hijo y de ser, ella misma, la Hija de Sión.
Así que la santidad de María no proviene de ella misma, no ha sido ella la que ha provocado la elección divina, sino que, por el don del Espíritu, ella ha vivido para engendrar al Señor en su seno y en toda su vida. La acción del Espíritu en María glorifica la acción de la gracia y la libertad del que responde: el Espíritu, lejos de limitar la libertad de María, lejos de “hacerle” su vida, lo que hace es que la capacita para responder “Hágase en mí según tu palabra” y para hacer su vida según esa palabra, de tal forma que el Espíritu hace que María pueda vivir en esa comunión con Dios y con su divina voluntad.

¿Recibo el don del Espíritu para ser más libre, para poder seguir mejor la voluntad de Dios? ¿Abro mi corazón a la respuesta que Dios nos pide constantemente en la vida? ¿Pido el Espíritu Santo para ser, como María, obediente al Padre?

El don del Espíritu Santo hace de María la Madre y Virgen, es decir, el Espíritu nos sumerge en el misterio de lo imposible, en el misterio del don de Dios que ofrece a la humanidad salidas insospechadas, a sus propios planes y a los planes impensados. Por eso, nunca puede entenderse el personaje y la obra de María si no es desde la acción del Espíritu, desde su docilidad a la gracia y su deseo de vivir plenamente en el misterio de Dios. El Espíritu Santo eleva la humanidad a un nivel al que no se alcanza con las propias fuerzas, a un nivel en el que los planes humanos quedan pequeños, ridículos, y a una duración y trascendencia en el tiempo y la historia que hacen comprender que nuestra vida no es casual, que nuestra situación personal no es casual, que no vale con que sea divertida o con que pase cuanto antes, sino que es, toda ella, manifestación divina, lugar de revelación del misterio de Dios.
Hasta tal punto es así, que la santidad no contradice en María a la humanidad del Hijo, sino que, al contrario, se convierte en cualidad auténtica que la humanidad recibe: no habría sido más humano Jesús si hubiera sido pecador, ni tampoco si hubiera nacido de una mujer pecadora, porque lo que hace el Espíritu Santo en María es cooperar con ella para que el Hijo pudiera vivir y morir como hombre.

¿Experimento la certeza de que Dios mejora mis planes? ¿Tengo la libertad de Espíritu como para agradarme de reconocer el plan de Dios? ¿Me adhiero a ellos confiado de que mejoran mi vida? ¿En qué ámbitos de mi vida puedo decir que el Espíritu Santo me hace ser más yo, más hombre, más mujer? ¿Agradezco el don recibido para ello?

Por otro lado, la acción del Espíritu sobre María ilumina también la santidad de la Iglesia, o la acción de acoger la gracia del Espíritu de la Iglesia. Esta no es más humana por ser más pecadora, sino al contrario, es más humana en cuanto que es más capaz de acoger el don de Dios. La celebración de los sacramentos, la recepción de la gracia, hacen que la Iglesia se mire en el espejo de María para entender que cuanto más cree, más experimenta la acción del Espíritu en ella, que cuanto más proclama la Palabra de Dios, o anuncia el Reino u obra en caridad, más se desarrolla en su propio ser, y más se prepara para vivir en la comunión celeste, en una vida eterna con Dios: La Iglesia también recibe el Espíritu para que su humanidad pueda reflejar con mayor belleza la acción de Dios. También ella, en la humildad, recibe y es animada por Dios para mostrar la gracia del Espíritu que transforma el mundo.
La alegría que trae la Hija de Sión por el fiat, acogiendo el don del Espíritu, es la alegría que la Iglesia está llamada a comunicar también cuando recibe el mismo don, de tal forma que estando más en el mundo y mostrando cada cristiano su situación particular, puede encontrarse en ella no sólo iluminado por el Espíritu, sino transformado y transformador de esa realidad.

¿Experimentamos la alegría de compartir la fe en el mundo y del ánimo que nos da el Espíritu? ¿Recibimos la gracia en la Iglesia, gracia rebosante, para ser en esta vida comunión con la vida eterna? ¿Quién recibe la acción del Espíritu sobre nosotros? ¿Trabajamos también en la comunión de los santos? ¿Nos saca el Espíritu de nosotros mismos para mirar al bien de toda la Iglesia, o somos egoístas con lo divino?

En los evangelios vemos que en María todo es signo de la gracia en plenitud y de la inefable acción de Dios por el Espíritu, y esto no deja de ser una advertencia para todos nosotros: María, la llena de la gracia del Espíritu, es santificada en la acogida creyente del don de Dios, así la Iglesia se manifiesta más cerca de los hombres cuando, llena por la acción del Espíritu, más la conduce también, por la fe, hacia el encuentro con Dios.
Por eso, podemos fijarnos también en cómo el don del Espíritu Santo crea en lo profundo de la Iglesia el deseo de dar a Cristo, de hacer salir a Cristo al encuentro de los hombres. Recibir el don del Espíritu, por tanto, lejos de alejar a la Iglesia del mundo, produce en ella el efecto contrario, la sitúa en medio del mundo para poner a Dios cercano a todos, saliendo al encuentro de los que lo necesitan.

¿Experimento el impulso del Espíritu a hablar de Jesucristo? ¿Me anima el don del Espíritu a tener más caridad con los que no me gustan, con los que no me caen bien, con los que no defienden lo que yo? ¿Me veo cerca de los otros, o me alejo día a día?

Publicado por: ACGdeMadrid - miércoles, mayo 23, 2018

11 de mayo de 2018

#soydeparroquia



El Papa Francisco con motivo de JMJ 2016 en Cracovia, comentó ante los obispos polacos que la parroquia «no se toca», no es «una estructura que tengamos que tirar por la ventana». Al contrario, es «la casa del pueblo de Dios», y «debe seguir siendo un lugar de creatividad, de referencia, de maternidad». 

El Video del Papa de septiembre de 2017 estuvo dedicado a las parroquias, bajo el título "Parroquias al servicio de la misión". En él nos recordó la importancia de las parroquias en la misión salvífica de la Iglesia.

El próximo sábado 19 de mayo las distintas realidades del Apostolado Seglar de Madrid vamos a celebrar 'Fiesta del Apostolado Seglar' delante de la Catedral, como acto previo a la Vigilia Diocesana de Pentecostés.

Desde la Acción Católica General queremos reivindicar el orgullo de ser de parroquia, de ser miembros de esas parroquias que quieren día a día "ser lugares de transmisión de la fe y testimonios de la caridad". Es en ellas donde encontramos las fuerzas para ser discípulos misioneros en el mundo.
Por eso queremos que el sábado 19 cuando vengas a la Fiesta del Apostolado Seglar nos te pases a visitarnos a nuestro stand y te hagas una foto en nuestro photocall dedicado a los que somos de parroquia. Bajo el lema "Somos de parroquia" queremos que nos cuentes tus vivencias como miembro de una parroquia.

Si no nos puedes visitar te invitamos a que en las redes sociales cuelgues una foto tuya delante de tu parroquia con el hashtag #soydeparroquia. Puedes salir solo o con otros miembros de ella. Indica el nombre de la parroquia y donde está. Si lo prefieres nos puedes enviar la foto a soydeparroquia@gmail.com y la subiremos a nuestro Instagram

Gracias por hacer que la parroquia un sitio de acogida y presencia de Dios.

Te esperamos el sábado en la Catedral o en Internet.
#soydeparroquia
Publicado por: ACGdeMadrid - viernes, mayo 11, 2018

Orar por la Acción Católica - Oración de la Tarde

En la Acción Católica General de Madrid, pensamos que era muy necesario para la Asociación y para nuestro trabajo como militantes la oración. Queríamos rezar juntos, pero ya teníamos demasiadas vigilias puntuales de oración, queríamos que la oración fuera constante, diaria.

Por eso pensamos en introducir unas peticiones que se pueden rezar a diario con los Laudes y con las Vísperas ( o con el rosario, la coronilla de la misericordia o con las oraciones que solemos hacer).

Hicimos 14 peticiones. Dos para cada día, una al comenzar nuestra actividad y otra por la tarde cuando está acabando el día.

Las hemos ido poniendo en las redes sociales. Ahora las juntamos en el blog para que siempre las tengamos presentes.

Ya publicamos las de la mañana, aquí están las de la tarde.


Lunes




Para que aumenten las vocaciones a la Acción Católica y sean muchos los niños, jóvenes y adultos que descubran en esta llamada de la Iglesia la llamada de Cristo a salir, caminar y sembrar siempre de nuevo"

Martes




Para que todos los miembros de la Acción Católica respondan a la vocación bautismal con santidad de vida, siguiendo a Cristo maestro en la Iglesia, escuela de santidad.

Miércoles



Por todos los pastores de la Iglesia, para que, desde la promoción de la Acción Católica en sus parroquias y diócesis, extiendan el Reino de Dios y favorezcan caminos de anuncio del evangelio de Cristo

Jueves



Por todas las familias, para que fuertes en el apostolado seglar y en medio de las vicisitudes del mundo, sean fermento de nuevas vocaciones a la Acción Católica viviendo plenamente el sacramento del matrimonio y la entrega en el hogar.

Viernes



Por todos los miembros de la Acción Católica que se han alejado de la vocación que un día reconocieron: para que en el testimonio de la Iglesia y por medio de los hermanos bautizados fortalezcan su pertenencia a Cristo y su experiencia eclesial como camino de conversión.


Sábado



Por la Acción Católica de nuestra diócesis, por sus miembros y dirigentes, para que iluminardos por el Espíritu Santo ofrezcan a todos en sus lugares de trabajo, en sus hogares, en su tiempo de ocio, en sus relaciones personales, la luz de Cristo que viene a santificarnos.

Domingo



Por todos los que forman parte de grupos de revisión de vida, por todos los que participan en las actividades que la Acción Católica organiza en nuestra diócesis, para que encuentren en esta un medio de santificación y evangelización adecuado para nuestro tiempo y para nuestro mundo


Publicado por: ACGdeMadrid - viernes, mayo 11, 2018

10 de mayo de 2018

Orar por la Acción Católica - Oración de la Mañana

En la Acción Católica General de Madrid, pensamos que era muy necesario para la Asociación y para nuestro trabajo como militantes la oración. Queríamos rezar juntos, pero ya teníamos demasiadas vigilias puntuales de oración, queríamos que la oración fuera constante, diaria.

Por eso pensamos en introducir unas peticiones que se pueden rezar a diario con los Laudes y con las Vísperas ( o con el rosario, la coronilla de la misericordia o con las oraciones que solemos hacer).

Hicimos 14 peticiones. Dos para cada día, una al comenzar nuestra actividad y otra por la tarde cuando está acabando el día.

Las hemos ido poniendo en las redes sociales. Ahora las juntamos en el blog para que siempre las tengamos presentes.

En esta entrada estás las de la mañana. en otra las de la tarde.

Sobra decir que cada uno las puede rezar como quiera.

Lunes 




Para que todos los miembros de la Acción Católica vivan el día que comienza como sacrifio de alabanza agradable al Padre y hagan de él una liturgia de acción de gracias unidas a la ofrenda de Jesucristo y para gloria del Padre.

Martes



Para que los laicos llamados a trabajar en el apostolado seglar, ungidos con el don del Espíritu Santo, difundan el buen olor de Cristo en la escuela, el trabajo, la familia y en todos los ambientes en los que hoy se encuentren.


Miércoles



Por todos los que, desde su compromiso en la Acción Católica, viven la vocación bautismal como camino de santificación: para que, a la escucha de la voz de Dios, se configuren con Cristo y sean santos por la acción del Espíritu.


Jueves



Para que todos aquellos que consagran su vida a Dios en la Acción Católica hagan de la jornada que comienza tiempo para dar testimonio vivo de Jesucristo, sacerdote, profeta y rey, que contagie a sus hermanos y les mueva a la fe.

Viernes



Por todos los bautizados, llamados a sembrar el Reino de Dios con sus palabras y acciones en medio del mundo, a veces en situaciones de persecución y violencia: para que hagan en este nuevo día un canto de paz y de fraternidad según la voluntad de Cristo

Sábado




Por todos los miembros de la Acción Católica, para que con su sentido de Iglesia conduzcan el mundo en el que viven hacia la verdad de Jesucristo y, haciendo vida la palabra del evangelio sean luz que brilla en las oscuridades y tristezas de la vida, buscando la unidad del Cuerpo con Cristo

Domingo




Aviva, Señor, en los miembros de la Acción Católica, el deseo de vivir esta jornada que comienza como discípulos misioneros para que siendo levadura en la masa conviertan el mundo hacia ti.
Publicado por: ACGdeMadrid - jueves, mayo 10, 2018

8 de mayo de 2018

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Ejercicios espirituales. Mayo 2018. Testimonio



Del 27 de abril al 2 de mayo se celebraron los ultimos retiros espirituales del curso.
El director fue nuestro consiliario D. Diego Figueroa.

A continuación os escribimos un testimonio que nos ha hecho llegar Ana Isabel, militante de Acción Católica de Madrid de la Parroquia de la Concepción de Ntra. Sra.

"Intento ir una vez al año de Ejercicios y me apunté a una tanda de Acción Católica porque podía ese fin de semana, conocía al sacerdote que los iba a dar y la casa, la de las Esclavas de Cristo Rey. Aunque el  día anterior se me quitaron todas las ganas de ir entré con bastante facilidad en el silencio y ritmo de los Ejercicios. Eran ignacianos, como siempre; muchos de los textos evangélicos coincidían con los vistos otros años,  pero supongo mi disponibilidad era distinta y también el  lenguaje del sacerdote, y  me llegaron más que otras veces. 

Me ayudó el poner un tiempo a la oración para evitar distracciones, y si no llovía mucho, aprovechaba después para pasear por el jardín o leía un rato. Gracias a que el grupo era pequeño y responsable se respetó el silencio, aunque lo que valoro más fue poder hablar con el director de los Ejercicios o con la hermana que acompañaba la tanda. Viene bien para aclarar dudas, preguntas o inquietudes que surgen en la oración o las charlas, y que sería más difícil en un grupo grande. 

Fueron cuatro días intensos y cansados, es cierto. Quité las telarañas interiores, que falta hacía, y espero mantener esa renovación interior con ayuda de Dios y algo de mi parte, claro."



Publicado por: ACGdeMadrid - martes, mayo 08, 2018

30 de abril de 2018

Preocupante situación de la libertad religiosa en el mundo




La Comisión (del gobierno de los Estados Unidos) para la Libertad Religiosa Internacional ha publicado su informe para 2018. En el informe se constata de un preocupante aumento de la persecución religiosa en el mundo, sobre todo del cristianismo.

Se puede consultar el informe original en este enlace.

Reproducimos el artículo publicado por aciprensa analizando los resultados del informe:


Las condiciones para la libertad religiosa empeoraron en todo el mundo en el último año, según el informe de la Comisión para la Libertad Religiosa Internacional de 2018.

Las violaciones contra la libertad religiosa fueron particularmente agudas bajo regímenes autoritarios en el hemisferio oriental. Con la excepción de Cuba, los 28 países que la Comisión de los Estados Unidos sobre la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF) designó como los peores perpetradores en 2017, se encuentran al este del meridiano de Greenwich.

Los peores abusos contra la libertad religiosa incluyen genocidio, esclavitud, violación, encarcelamiento, desplazamiento forzado, conversiones forzadas, destrucción de propiedades y prohibición de la educación religiosa para niños.

La comisión recomendó que 16 países sean reconocidos por el Departamento de Estado como un País de Especial Preocupación (CPC, por sus siglas en inglés), una etiqueta que identifica a los gobiernos extranjeros que participan o toleran violaciones de libertad religiosa “sistemáticas, continuas y atroces”.

Recibir esta designación del Departamento de Estado abre la puerta a consecuencias que incluyen sanciones comerciales y de financiamiento.

Estos 16 son los mismos países recomendados por USCIRF el año pasado. El Departamento de Estado pasó a reconocer a 10 como CPC en diciembre de 2017 a Birmania, China, Eritrea, Irán, Corea del Norte, Arabia Saudita, Sudán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán.

Sin embargo, la USCIRF precisa que las violaciones de la libertad religiosa en Pakistán, Rusia, Siria, Nigeria, Vietnam y la República Centroafricana son tan graves que también merecen la designación de CPC.

El caso de Pakistán

De estos seis países no reconocidos, el presidente de la USCIRF, Daniel Mark, está particularmente preocupado por el estado de la libertad religiosa en Pakistán.

“Lo que hemos dicho durante muchos años es que Pakistán es el peor país del mundo que no está designado para el CPC. Pakistán es líder mundial en encarcelamientos y condenas, juicios por blasfemia y apostasía, y ese tipo de cosas”, dijo Mark a CNA, agencia del Grupo ACI en inglés.

Según el informe, aproximadamente 40 personas condenadas bajo las leyes de blasfemia están esperando la pena de muerte o cumpliendo cadena perpetua, incluida Asia Bibi, una madre cristiana y trabajadora de campo.

En diciembre de 2017, atacantes suicidas afiliados al Estado Islámico atacaron una iglesia en Quetta, Pakistán, matando a nueve personas. Las próximas elecciones nacionales en julio de 2018 han exacerbado las tensiones religiosas en el país.

“Las condiciones en Pakistán no son solo malas a nivel de la ley, donde, por ejemplo, los ahmadis están fuera de la Constitución por considerárseles ciudadanos de segunda clase, sino también al nivel de la sociedad civil donde ha crecido una cultura de impunidad”, continuó Mark, quien explicó que turbas de civiles vigilantes han estado atacando a personas sobre la base de acusaciones de blasfemia.

En lugar de la designación de CPC, Pakistán fue incluido en una “Lista de vigilancia especial” por el Departamento de Estado en diciembre de 2017. Esta lista es una nueva categoría creada por las enmiendas de 2016 a la Ley de libertad religiosa internacional.

“Las cuestiones relativas a Pakistán son muy delicadas por el hecho de que son un socio nuestro en la lucha contra el terrorismo en todo el mundo en la guerra de Afganistán, y así sucesivamente. Pero, dado el aumento del extremismo en Pakistán (...) realmente creemos que se debe mantener la presión, a pesar de la cooperación que nuestros países necesitan”, dijo Mark.

El caso de Rusia

El presidente de USCIRF dijo que le preocupa que tanto Rusia como China intensifiquen la represión de la libertad religiosa a lo largo de 2017.

“Rusia, que recomendamos para su designación por primera vez el año pasado, siguió deteriorándose. La represión en algunos de los estados de Asia Central después de la Unión Soviética ha seguido tristemente el modelo de Rusia”, dijo Mark.

El informe señala que Rusia es el único país que ha expandido sus políticas represivas a un territorio vecino mediante la invasión militar. Los musulmanes tártaros de Crimea están siendo secuestrados, torturados y encarcelados en la Ucrania ocupada por Rusia.

“Rusia es un gran jugador en el escenario mundial. Es realmente importante que el mensaje se envíe con claridad”, dijo Mark refiriéndose a la libertad religiosa.

El caso de China

El informe también menciona la persecución religiosa en China, incluida la persecución de los católicos, y señala que 2017 marcó los 60 años desde la creación de la Asociación Patriótica Católica China.

En 2017, China aumentó el control del gobierno sobre sus religiones reconocidas como parte de la campaña del presidente Xi Jinping para “manipular todos los aspectos de la fe en un molde socialista impregnado de ‘características chinas’”.

Dos regiones de China con importantes minorías étnicas y religiosas, Xinjiang y Tíbet, “se parecen cada vez más a estados policiales”, según el informe.

“Los monjes y las monjas que se niegan a denunciar al Dalai Lama o prometen lealtad a Beijing han sido expulsados ??de sus monasterios, encarcelados y torturados”.

El informe también cita revelaciones crecientes de las autoridades chinas que torturan a otros presos de conciencia y defensores de los derechos humanos para forzar confesiones y obligar a las personas a renunciar a su fe.

Otros países

En su informe de 2018, USCIRF también reconoció a 12 países adicionales con un estado de Nivel 2 de violaciones a la libertad religiosa menos graves: Afganistán, Azerbaiyán, Bahrein, Cuba, Egipto, India, Indonesia, Irak, Kazajstán, Laos, Malasia y Turquía.

La USCIRF recomienda en el informe que el gobierno de los Estados Unidos priorice los esfuerzos para abogar por la liberación de los presos de conciencia.

El presidente Daniel Mark señaló el reciente viaje del embajador en libertad religiosa internacional Sam Brownback a Turquía, en nombre del pastor cristiano encarcelado Andrew Brunson, como un buen ejemplo.

Mark también destacó que ha habido algunas mejoras en los esfuerzos de libertad religiosa internacional durante el año pasado.

“El retroceso en contra de ISIS en Irak y la recuperación de todo o casi todo el territorio de ellos ha sido absolutamente crítico para salvar vidas. Y otra cosa que se nota mucho menos es la cooperación internacional. Fue grandioso ver que el 1 de enero Dinamarca abrió una nueva oficina con un representante de embajadores cubriendo este tema y esperamos ver que sigan más países”, dijo.

El Estado Islámico fue uno de los actores no estatales que el informe de la USCIRF recomendó designar como una entidad de especial preocupación, junto con los talibanes en Afganistán y al-Shabaab en Somalia.

La Ley de libertad religiosa internacional de Frank R. Wolf, aprobada en diciembre de 2016, exige que el gobierno de Estados Unidos también identifique a estos actores no estatales como Entidades de Especial Preocupación.




Publicado por: ACGdeMadrid - lunes, abril 30, 2018

27 de abril de 2018

Iglesia, ¡anuncia a Jesucristo en el mundo del trabajo! . Cardenal Carlos Osoro



Carta de D. Carlos Osoro, cardenal de Madrid, con motivo de la festividad del Día de los Trabajadores

En la carta pastoral con que iniciábamos el curso os invitaba a ser luz y sal del mundo. Asimismo, en este tercer y último año del Plan Diocesano de Evangelización insistíamos en que el Pueblo de Dios que peregrina en Madrid anuncia el Evangelio y trata de dar respuesta a los problemas personales y sociales que hay en nuestro mundo. Estaríamos ciegos si no viésemos que uno de los problemas más graves de nuestra sociedad, que afecta de manera especial a nuestros jóvenes, tiene que ver con el trabajo. Tanto que, en poquísimo tiempo, ha desaparecido de nuestro horizonte una idea que constituía la base del proyecto personal y familiar de todo joven que pretendía emanciparse: contar con un trabajo para toda la vida.

Con motivo del 1 de mayo, nos unimos a todos los hombres y mujeres trabajadores y, festejando a san José Obrero, ofrecemos unas reflexiones que orienten nuestra vida cristiana y que faciliten discernir el momento que vive el mundo del trabajo. Pretendemos ayudar a tomar conciencia y estimular a toda la comunidad diocesana para que se deje tocar por esta dimensión transversal de la existencia, genuina vocación del ser humano y participación de la obra creadora de Dios para la realización de su designio.

No es tarea de agentes especializados, sino de todos los hombres y mujeres de fe. Debemos acercarnos a quienes se ven privados de un trabajo digno, como se acercó el Señor a los discípulos de Emaús, para encontrarnos con ellos en sus propios itinerarios. Así en la noche oscura y terrible del desempleo prolongado, o a la intemperie cuando se padece trabajo precario que no asegura la integración social o en el caminar junto con tantas otras personas que luchan por el reconocimiento de sus derechos laborales y sociales. A todos debemos regalar el calor de la presencia del Señor Resucitado, nuestro más valioso tesoro.

Mientras nos encaminamos a celebrar Pentecostés, celebramos que, abiertos al encuentro y al diálogo con todos, nuestra Iglesia diocesana es sal y luz. Sale a los caminos por los que transitan los hombres y mujeres con la fuerza del Espíritu Santo para entregarles la novedad de Cristo, el único capaz de hacer nuevas todas las cosas y de fermentar una nueva manera de ser y de hacer.

1. El trabajo es un don de Dios que nos unge de su dignidad

La Revelación considera a Dios un trabajador desde las primeras páginas de la Biblia. Al narrar la obra de la creación, la describe haciendo el mundo en un proceso al final del cual descansa y goza del fruto de su trabajo con una exclamación de júbilo: «Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno» (Gn 1, 31).

Al describir la historia de la salvación, «Dios sufre viendo la opresión y los sufrimientos de los trabajadores explotados y baja hasta su pueblo para liberarlos y conducirlos hacia una tierra que mana leche y miel» (cf. Ex 3, 7-8).

Nuestro Dios nos ha concedido la gracia de invitarnos a ser sus colaboradores en la obra de la creación haciendo que el mundo reencuentre su fin. También nos invita a terminar la obra de la salvación hasta que, «destruido todo principado, potestad y todo poder, Cristo entregue el reino a Dios Padre» (1 Cor 12, 24).

El Evangelio nos muestra al Hijo de Dios como un trabajador manual la mayor parte de su vida (cf. LE 6). Jesucristo ha compartido y santificado el trabajo «aprendiendo de san José el oficio de carpintero, en el taller de Nazaret, compartiendo con él el empeño, la fatiga, la satisfacción y también las dificultades de cada día. Ello nos recuerda la dignidad y la importancia del trabajo [...] El trabajo nos unge de dignidad; nos hace semejantes a Dios, que ha trabajado y trabaja, actúa siempre» (cf. Jn 5,17) (Papa Francisco, homilía 1 de mayo de 2013).

Esta es la Buena Noticia para el mundo de trabajo que san Juan Pablo II llamó El Evangelio del Trabajo: «La proclamación del Evangelio del trabajo la hizo Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre y trabajador manual sometido al esfuerzo» (S. Juan Pablo II, Barcelona 07-11-1982 en un encuentro con los trabajadores y empresarios).

2. El trabajo es un bien de la persona

El trabajo no es un bien que le viene al ser humano concedido por la empresa o el Estado, sino que nace de su misma naturaleza humana, es consustancial a su ser (Card. Osoro, carta 1 de mayo de 2016). El trabajo es un elemento fundamental para la dignidad de una persona.

  • El trabajo nos humaniza, nos hace personas, sujetos protagonistas de la vida. «Sobre la tierra hay pocas alegrías más grandes que las que se experimentan trabajando, así como hay pocos dolores más grandes que los dolores del trabajo, cuando el trabajo explota, aplasta, humilla, mata. El trabajo puede hacer mucho daño porque puede hacer mucho bien. El trabajo es amigo del hombre […]. Trabajando nosotros nos hacemos más persona, nuestra humanidad florece, los jóvenes se convierten en adultos solamente trabajando» (Papa Francisco en Siderurgia Ilva, Génova 2017).
  • El trabajo construye a la familia y la educación de los hijos. Y la familia es el elemento básico para la evangelización desde el cristianismo primitivo.
  • El trabajo es una vocación a la transcendencia: «Se necesitan unos ojos nuevos y un corazón nuevo, que superen la visión materialista de los acontecimientos humanos y que vislumbren en el desarrollo ese algo más que la técnica no puede ofrecer» (CV 77).

3. El Estado actual de las condiciones del trabajo

El trabajo, tal como salió de las manos de Dios según la Revelación, se da de bruces con el panorama laboral actual: millones de personas no pueden acceder a gozar de ese don regalo de Dios en todo el mundo. Según la Encuesta de Población Activa, la tasa de desempleo en la Comunidad de Madrid alcanza la cifra de 466.500 personas, predominando el paro femenino y juvenil.

Cuando los trabajadores consiguen trabajo, la mayor parte no lo puede ejercer con la plenitud de los derechos reconocidos. Sea como trabajo informal, sin contrato ni derechos, como falsos autónomos, o sometidos a unas condiciones de explotación laboral el trabajo dista mucho de poder ser calificado como digno o decente.

En España, país cuya economía ocupa un puesto importante en el ranking de los países desarrollados, ahora que vamos saliendo del pozo inhumano de cifras inasumibles de desempleo, nos vamos instalando en el precariado: una situación en la que el joven, muchas mujeres con cargas familiares e incluso los pensionistas, difícilmente tienen para vivir con dignidad. Todo indica que, más que de la precariedad en el trabajo, podemos hablar de la precariedad en la construcción de proyectos de vida caracterizados por la inconsistencia y la debilidad. Para muchos el trabajo ya no es una garantía para salir de la pobreza y conseguir lo mínimo vital. Menos para vivirlo como una gozosa contribución al despliegue de su vocación. La inexistencia de un trabajo digno y estable impide las otras dos «T» de que tanto habla el Papa: la tierra y el techo.

4. De la cuestión social a la cuestión antropológica

Se trata de una afirmación convertida en clásica en la DSI. Benedicto XVI la formuló así: «Siguiendo esta línea [la de Pablo VI en Populorum Progressio 3] hoy es preciso afirmar que la cuestión social se ha convertido radicalmente en una cuestión antropológica» (CV 75). Es decir que el conflicto provocado por el incumplimiento del principio de supremacía del trabajo sobre el capital (cf. LE 13) afecta no solo al mundo laboral sino a la globalidad de la vida, a la concepción del ser humano y de la sociedad. Si acaso, el trabajo es un campo donde esto se escenifica más visiblemente. La Instrucción pastoral La Iglesia servidora de los pobres de la Conferencia Episcopal Española, se hace eco de esta misma idea al señalar que la falta de trabajo va contra el «derecho al trabajo», entendido –en el contexto global de los demás derechos fundamentales– como una necesidad primaria, y no un privilegio, de satisfacer las necesidades vitales de la existencia humana a través de la actividad laboral (cf. nn. 4 y 32).

En el trasfondo se encuentra, en palabras del Papa Francisco, «el capitalismo desenfrenado de las últimas décadas que ha dilatado el foso que separa a los más ricos de los más pobres, generando nuevas precariedades y esclavitudes». No pequeño papel ha tenido la fe ciega en el crecimiento ilimitado, la idolatría del progreso y la tecnociencia, o el mito del mercado sin reglas. Lo mismo se puede decir de la falaz equiparación entre crecimiento económico y desarrollo humano integral o de la creencia ciega en lo que el Papa Francisco llama la teoría del derrame: creer que «todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo […]. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante» (EG 54).

En el trabajo, la prioridad ya no es el crecimiento de la persona sino el crecimiento exponencial de la riqueza. Se ha sustituido la economía por la crematística. El trabajador es ya un mero recurso humano, una mercancía más que se puede incluir como un coste al servicio de la máxima ganancia. Sin embargo, «dejar de invertir en las personas para obtener un mayor rédito inmediato es muy mal negocio para la sociedad» (LS 128). «Como consecuencia… grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar». El Papa Francisco es tajante en pronunciarse: «Hoy tenemos que decir «no a una economía de la exclusión y la inequidad». Esa economía mata” EG 53). Por eso, en palabras del Papa, «hay que tomar conciencia de la gravedad de los problemas, pues no basta un poco de bálsamo para sanar las heridas de una sociedad que trata muchas veces a todos y a todo como mercancías, mercancías que, cuando se vuelven inútiles, son tiradas a la basura».

Ello ha generado un ecosistema que asfixia la vida humana, pone en riesgo la Casa común, hace más frágil la situación de los pobres, y propicia el desarrollo de un ser humano deshumanizado, más próximo a la máquina que a la persona.

La fiesta del 1 de mayo, Día del Trabajo, es una gracia de Dios, no solo para reivindicar la justicia en los derechos laborales, sino para ver la causa de este cambio de modelo social que no hace justicia a lo que es el ser humano ni da respuesta a su vocación transcendente (Cardenal Osoro, Eucaristía 1 de mayo 2017).

5. Respuesta creyente: agradecimiento a Dios por su don del trabajo

La Iglesia tiene una riqueza que aportar a la fiesta del 1 de mayo. No solo el planteamiento de una visión humanizadora y transcendente, sino una serie de actitudes evangélicas:

  • Un trabajo, que pertenece a la esencia del ser humano, es su manera de estar en el mundo, recreándolo para gloria de Dios, de los otros, y de sí mismo. Cuando la Biblia dice «dominad la tierra y poseedla», el modelo último del dominio para el Señor, no es el soberano político que explota a sus súbditos sino que es Dios mismo, Señor y Padre (cf. LS 66 ss.).
  • Esta actitud fundamenta la postura de respeto y cuidado del mundo como la Casa común del Padre para toda la humanidad. «En cualquier planteamiento sobre una ecología integral, que no excluya al ser humano, es indispensable incorporar el valor del trabajo, tan sabiamente desarrollado por san Juan Pablo II en su encíclica Laborem exercens» (LS 124).
  • Por ser actividad humana, el trabajo tiene como finalidad la donación a los otros, para bien de la humanidad. Verdaderamente trabajamos dignamente cuando nuestro trabajo es expresión de amor. Un amor que no solo busque los intereses de la ganancia sino «que se siga buscando como prioridad el objetivo del acceso al trabajo por parte de todos, o que lo mantengan» (CV 32).
  • Trabajar es siempre trabajar por alguien, olvidarse de sí mismo para darse a los otros. El trabajo tiene una función social. Con el trabajo contribuyen los trabajadores a que el mundo funcione, cuando se hace por el bien común además de ganarse el pan. La capacidad de donarse a los demás es más importante que la actividad laboral.
  • Distingamos entre trabajo y salario, para revalorizar el trabajo de cuidados. El trabajo así concebido se convierte en un don, que como tal no puede tener precio ni ser pagado. Nada puede pagar el valor del trabajo. El salario solo puede ser reconocimiento agradecido de una actividad, pero no puede medir el valor del trabajo. Con eso incluimos en la categoría de trabajo el cuidado de la familia, de los niños, de los ancianos y discapacitados, el que se despliega en el hogar o en tareas de voluntariado.
  • Se trata de servir y acompañar a los trabajadores desempleados o en precario por ser fieles a la opción por los pobres exigible a toda la Iglesia, no por una devoción particular. Está «implícita en la fe cristológica» porque son el sacramento vivo de Cristo (Doc. Aparecida 406). Los trabajadores son una de las pobrezas más numerosas de hoy. Benedicto XVI, siguiendo el rastro de S. Juan Pablo II, ha establecido la correlación entre pobreza y precariedad laboral: «Los pobres son en muchos casos el resultado de la violación de la dignidad del trabajo humano, bien porque se limitan sus posibilidades (desocupación, subocupación), bien porque se devalúan los derechos que fluyen del mismo» (CV 63).
  • Aclarar, proponer e incentivar un modelo de empresario, distinto del especulador, como propone la Doctrina Social de la Iglesia: «No olvidemos que el empresario debe ser antes que nada un trabajador. Una enfermedad de la economía es la progresiva transformación de los empresarios en especuladores. Al empresario no se le debe confundir de ninguna manera con el especulador: son dos tipos diversos. Al empresario no se le debe confundir con el especulador: el especulador es una figura semejante a la que Jesús en el Evangelio llama "mercenario"» (Papa Francisco, Siderurgia de Ilva, Génova 2017).
  • Finalmente, «no hay que exagerar la mística del trabajo. La persona no solo es trabajo; hay tras necesidades humanas que necesitamos cultivar y atender, como la familia, los amigos y el descanso» (Papa Francisco, a los participante de la Conferencia Internacional De Populorum progressio a Laudato si' 24 noviembre 2017).
Queridos hermanos y hermanas trabajadores de la Iglesia de Madrid, queridos amigos y amigas que desde las organizaciones obreras y sindicales celebráis este día de fiesta y reivindicación: ¡Feliz 1 de mayo! Que el Señor Jesús nos ayude a que, entre todos, con todos y para todos, el trabajo sea un auténtico ámbito de humanización en el que se realice el designio justo y amoroso de nuestro Dios.

Con sincero afecto os saluda y bendice,

+ Carlos Card. Osoro Sierra. Arzobispo de Madrid

Publicado por: ACGdeMadrid - viernes, abril 27, 2018

24 de abril de 2018

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La vida en el Espíritu

NOTAS PARA EL RETIRO
 Abril 2018



 La vida en el Espíritu


Ser cristiano significa estar en Cristo. Él mismo nos lo ha dicho así: “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí” (Jn 15, 4). El bautismo ha hecho de nosotros sarmientos de la vid, y por lo tanto nos ha injertado en Cristo para recibir de Él el don de la vida eterna. Hablar de vida en Cristo es, por tanto, volver la mirada al don que recibimos en la fuente bautismal: Al ser engendrados, hemos sido enraizados en Cristo, de tal forma que el Espíritu actúa en nosotros, o realmente, por la fuerza de su ser, nosotros en Él. El bautismo ha hecho que nuestro principio de identidad y de vida sea el Espíritu Santo, y su acción en nosotros nos conduce -de esto iba el tema anterior- hacia la vida eterna.
El cristiano es, entonces, el que ha recibido el Espíritu de Dios, aquel que nos hace llamar a Dios “Padre”. Por eso también es el Espíritu el que obra la identificación espiritual de cada uno de nosotros con el Señor, pues uno mismo es el Espíritu que ha obrado en Él y en nosotros. Así, nuestro deseo, desde lo profundo del corazón, ha de ser que sea Él, el Espíritu de Cristo, el que se adueñe de nuestra vida. Que no sirva a nuestros propósitos, sino que inspire los suyos en nuestro corazón, de manera que no solamente los deseemos, sino que nos veamos con fuerzas como para llevarlos a cabo.

¿Encomiendo mis pensamientos, mis acciones, mis palabras, al Espíritu Santo? ¿Examino los espíritus, para tener certeza de que atribuyo al Espíritu de Dios lo que es suyo? ¿Me expongo a la luz de la Palabra de Dios para escuchar la voz del Espíritu? ¿Hago examen de conciencia frecuente que me ayude a reconocer qué viene de Dios y me enraíza con Él cada día?

San Pablo emplea de forma indiferente -la mayoría de las veces- la vida en Cristo y la vida en el Espíritu. En estos casos, la proposición “en” se entiende bien como “por”, es decir, no hace referencia a vivir en un lugar, sino a que Cristo y el Espíritu son principio de acción y de vida del creyente. Ese principio actúa de una forma constante, no capacita de forma intermitente, por rachas, sino que actúa en nosotros de tal forma que de forma suave (como la brisa de Dios que pasó ante Elías) pero creciente (como la corriente de agua que manaba del templo en la visión de Ezequiel), la unción del Espíritu va tomando posesión de nuestro ser.

¿Dónde se realiza en nosotros esa unción? Sabemos bien que, principalmente, por medio de los sacramentos, pero estos tienen su continuidad en toda la vida del creyente, que por la palabra de Dios que es escuchada, pero también que es testimoniada, nos une con la fe y la vida de los discípulos. Estos recibieron la misión de anunciar a Jesucristo, de “hacerlo visible” por su tarea evangelizadora, y en su misión encontramos, tal y como explica LG, el eslabón que une la revelación del Padre que realiza Cristo, y la revelación de Cristo que ellos realizan para nosotros.

Para que ese testimonio pueda ofrecerse, es necesario que el Espíritu vaya realizando una tarea en lo profundo del corazón de los discípulos: es el que se encarga de profundizar en ellos la fe, de llevarla a lo más hondo de su reflexión, pero también de su aceptación.

A partir de ahí, el testimonio del discípulo ha de ser referido a Cristo para que la comunión entre ambos sea cada vez mayor. El testimonio, entonces, se convierte en sacramento de la fe, cuando se da esa coherencia que realiza el Espíritu de Dios. Hemos recibido el don del Espíritu para poder confesar a Cristo: el Espíritu no es “algo” en nosotros, es fuerza personal, energía dinámica, que nos mueve a dar un testimonio vivo del Señor, no solamente a reflexionar de forma estéril, sino a tener la disposición de querer ofrecer al Señor a los demás, de querer presentar y acercar a Jesús a aquellos que veo que, cerca de mí, lo necesitan. A menudo, ser pastor es tan sencillo como poner ante el pastor; darse cuenta de quien anda necesitado de una guía para la vida tiene que motivarnos a ofrecer a Jesucristo, no a calcular las probabilidades de éxito.

¿Confieso a Cristo? ¿Ante quién? ¿A quién le he propuesto cualquier actividad que tenga que ver con la fe y con el Señor, a la vista de su difícil o dolorosa situación? Aquellos amigos que descolgaron al paralítico de la camilla en presencia de Jesús para que lo curara vienen a nuestra mente: ¿a qué amigos he llevado ante Jesús, me he dejado mover por el Espíritu para invitar a creer y a vivir esa fe?

La vida en el Espíritu puede explicarse también, teniendo en cuenta que es Espíritu el que tiene que hacer en nosotros, según la expresión propia del Salmo 39, que Cristo asume en su vida, tal y como expone la carta a los Hebreos: “He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad”. Si la vida de Cristo ha sido un misterio de obediencia, no puede ser de otra forma en el caso de sus discípulos, pues el Espíritu que ha impulsado a Cristo a vivir en obediencia, en comunión continua con la voluntad del Padre, ha sido el Espíritu Santo. Desde el pequeño que estaba sometido a sus padres en los relatos de la infancia, hasta el extremo de la obediencia en el árbol de la cruz. En Cristo encontramos la obediencia que Adán no tuvo, y de esta forma, Cristo ha comunicado por el Espíritu una forma de obediencia propia del Hijo de Dios y de quien quiera dar testimonio de Él.

Es por esto que, si la cabeza se ha sometido a la voluntad del Padre, el cuerpo tiene que hacer como ella, pues es la única forma posible de que se cumplan las palabras de Pablo: “el Hijo se someterá”. De esta forma, la vida en el Espíritu tiene una forma de realizarse tan concreta como ha sucedido en Cristo: en conformidad con el Espíritu de Dios, por amor al Padre, respondiendo fielmente a su voluntad.

Esto se realiza en la transformación de nuestra voluntad en la suya. Aquí, rápidamente necesitamos advertirnos de la importancia de un padre espiritual que contraste y filtre nuestras intenciones, que sea capaz de desenmascarar la belleza de la obra de Dios y las tentaciones de engaño de cada uno de nosotros, con la autoridad para fiarnos de su palabra.

¿Me dejo ayudar, con transparencia, exponiendo la verdad de lo que hay en mi corazón? ¿Acepto ser contrastado como una forma de ser iluminado por el Espíritu, con compromiso por mi parte de hacer lo que se me dice? ¿Valoro la obediencia como actitud de comunión con Cristo, o veo más práctico intrigar, “negociar”, incluso con aquello que es de Dios y que tiene que ver con su providencia? ¿Hago de la oración lugar de aprendizaje de la obediencia, o hago a mi manera en ella?

Si el Espíritu Santo nos sitúa en la vida eterna, nuestra vida consistirá en irla haciendo según aquello que da la vida eterna. Hay en nuestras palabras y decisiones muchas de ellas que nos ponen en contacto con la eternidad de Dios, y a esas hay que seguir, son buenas inspiraciones, pero hay otras que sólo producen daño, quizás aparentemente camuflado en algo bueno, en algo incluso piadoso o placentero: la vida en el Espíritu será capaz de descubrir estos engaños del enemigo, que busca alejarnos de la Iglesia y debilitarnos.

El camino del Espíritu es un camino de conversión constante, no hay razón para dejar de escuchar al Espíritu Santo o para dejar de intentar hacer según sus inspiraciones, pero es cierto que pide constancia y humildad en la oración, paciencia y perseverancia para que no se apropie de nosotros el desánimo, o la prisa, que suele conducir a malas decisiones.

¿Obra en mí el Espíritu de Cristo? ¿Elijo voluntariamente el camino del bien? ¿Me doy cuenta de cuando rechazo las mociones del Espíritu, suaves y tranquilas, para elegir desde la soberbia, queriendo causar daño?

Si hay una práctica útil, que no podemos abandonar bajo ninguna circunstancia, porque nos descubre que vamos a la deriva o llevados por nuestro capricho, no por el Espíritu ni por la Iglesia, esa es el examen de conciencia. ¡Busquemos aprender a hacer este examen para que el Señor, por el Espíritu, ilumine nuestras decisiones!

Publicado por: ACGdeMadrid - martes, abril 24, 2018